Dificultad: Baja. Sólo dos pequeñas colinas para subir.
Caminando (2 h 25 min): Paseo para desconectar, en el que conoceremos rincones para muchos desconocidos de la isla.
Corriendo (1 h 17 min): Entrenamiento fundamentalmente llano en un ambiente de tranquilidad.

 

El recorrido: Puro y llano corazón de la isla

Estamos ante un circuito circular en el corazón volcánico y agrícola la isla, en el borde del Parque Natural de los Volcanes. Ruta ideal para un entrenamiento no demasiado exigente, o simplemente para estimular un poco las piernas. Los caminantes sentirán la paz de la parte más deshabitada de Lanzarote.

Algunas indicaciones para orientarnos son las siguientes:

Tras la zona de “Las Quemadas”, debemos tener cuidado en no coger ninguno de los desvíos que nos encontremos, aunque puedan haber muchas curvas al final.

Hacia Caldera Colorada.

Tras la explanada grande de tierra en Mancha Blanca, y cuando al fondo encontramos de nuevo el asfalto, tenemos que fijarnos para ver un pequeño sendero que sale otra vez a la izquierda. Seguimos con cuidado el sendero, y justo después de pasar una ruina, nos desviamos a la izquierda para luego subir a la derecha por una pequeña colina.

La carretera de Tinguatón la abandonaremos por una pista entre un mar de lava, y al final de la misma nos encontraremos con un cartel que nos indicará la dirección correcta a seguir: hacia “Los Bermejos”.

Lo mejor: Poco transitado, ideal para una dosis de soledad.
De interés en la ruta: Parque Natural de los Volcanes: Principio y fin del infierno.